Cada perspectiva tiene su clínica

Desde la perspectiva del Cardiólogo...

Uso de Dosazoxina según mi experiencia

La hipertensión arterial (HTA) es una de las patologías más prevalentes en la práctica cardiológica, particularmente en pacientes con insuficiencia cardiaca, ancianos y con múltiples comorbilidades.

Aunque la doxazosina no es el antihipertensivo de primera línea en el paciente con patología cardiaca, su uso, particularmente en su formulación de liberación prolongada (GITS: gastrointestinal therapeutic system), que ofrece ventajas farmacocinéticas y mejor tolerancia,1 tiene especial relevancia cuando se aborda al paciente desde una perspectiva global y multidisciplinar. 

Expondré algunos perfiles de pacientes derivados a mi consulta en que contemplo el uso de doxazosina. Con frecuencia se derivan pacientes polimedicados, con HTA de larga duración resistente a la triple terapia y que presentan en el ecocardiograma hipertrofia ventricular izquierda. Por otro lado, no es infrecuente que sean varones con síntomas urinarios compatibles con hiperplasia benigna de próstata (HBP) como nicturia, chorro débil o sensación de vaciado incompleto.

En estos casos, la introducción de doxazosina GITS permite abordar de forma conjunta los dos problemas: HTA y HBP, facilitando además la simplificación terapéutica si ya estaban tomando otro bloqueador alfa-1 como tamsulosina y mejorando la adherencia. Por otro lado, como ya he mencionado, el paciente con frecuencia es anciano, con antecedentes de caídas o síncopes por hipotensión ortostática y la liberación prolongada (GITS) evita picos plasmáticos que se asocian a estos efectos adversos.2,4 

Considero que la especialidad de Cardiología tiene un rol clave en: 
- Identificar al paciente adecuado que se va a beneficiar de doxazosina. La valoración de la función ventricular, la presencia o no de ortostatismo y la función renal permiten seleccionar a aquellos con mayor beneficio potencial y minimizar los riesgos.
- Optimizar el tratamiento de base. Antes de considerar añadir fármacos de segunda línea, es necesario confirmar que el paciente recibe y tolera adecuadamente aquellos que han demostrado un beneficio pronóstico en sus enfermedades cardiacas de base3.
- Prevención de síncopes por hipotensión sintomática. Los pacientes con patologías predisponentes como los trastornos del ritmo, estenosis aórtica o disfunción ventricular, requieren vigilancia estrecha, el uso de formulaciones GITS reducen el riesgo.2,4

Manejo Compartido: Coordinación con Atención Primaria y Urología
El manejo compartido entre las distintas especialidades es fundamental para alcanzar un control óptimo de las cifras tensionales, reducir la morbimortalidad cardiovascular, evitar duplicidades terapéuticas y mejorar la calidad de vida de los pacientes3.
Desde Cardiología, es habitual detectar pacientes con síntomas urinarios que no habían referido hasta que se interrogan específicamente. En ese caso, se recomienda una comunicación directa con el médico de familia o con el urólogo para consensuar el tratamiento y seguimiento. El control del PSA y la necesidad de evaluación prostática deben recaer principalmente en los especialistas de Atención Primaria y Urología, mientras que el cardiólogo puede centrarse en el impacto hemodinámico.

Reflexión Final
El uso de doxazosina GITS representa una herramienta útil en Cardiología para pacientes seleccionados. Si bien no forma parte del esquema de primera línea de tratamiento antihipertensivo en nuestros pacientes, puede tener un papel valioso cuando se busca un enfoque integral del paciente3.
El valor añadido del cardiólogo como especialista en riesgo cardiovascular tiene un papel clave en la identificación del perfil adecuado del paciente, la optimización del tratamiento de base y la vigilancia de los efectos hemodinámicos, en coordinación con Atención Primaria y Urología.
En resumen, desde mi experiencia personal en consultas de Cardiología, la introducción de doxazosina GITS suele realizarse con buena tolerancia, especialmente cuando se inicia a dosis bajas (4 mg/día) y con monitorización domiciliaria de presión arterial. Su uso es particularmente útil cuando la presión arterial sigue elevada pese a la combinación de tres o más fármacos de primera línea, o cuando se busca un doble beneficio antihipertensivo y urológico2,4.


Bibliografía
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2. Cardura. FDA Drug Label. Food and Drug Administration Updated date: 2022-01-20
3. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension:  John William McEvoy et al. European Heart Journal, Volume 45, Issue 38, 7 October 2024: 3912-4018, 
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Uso de doxazosina GITS en mi reciente experiencia como cardiólogo

En mi práctica diaria como cardiólogo, tanto en el contexto hospitalario como ambulatorio, he observado una evolución notable en el manejo de la hipertensión arterial, especialmente en pacientes con coexistencia de hiperplasia prostática benigna (HPB) y síndrome metabólico. La doxazosina en su formulación GITS (sistema gastrointestinal terapéutico) ha adquirido un papel relevante en mi estrategia terapéutica, gracias a su perfil farmacocinético estable y su menor riesgo de hipotensión ortostática severa, particularmente en la población española, frecuentemente envejecida y polimedicada.1

En pacientes con hipertensión arterial resistente, la introducción de doxazosina GITS ha supuesto un cambio clínico importante, permitiendo alcanzar objetivos tensionales sin comprometer la perfusión orgánica ni la calidad de vida2.

Otro punto de valor clínico es su impacto positivo sobre el perfil lipídico y la sensibilidad a la insulina, aspectos especialmente relevantes en nuestra población, que presenta una alta prevalencia de dislipidemias y obesidad abdominal.3 Este beneficio metabólico añadido ha fortalecido mi convicción de individualizar el tratamiento, entendiendo cada paciente como una historia única, lejos de un enfoque puramente numérico o estandarizado.

Manejo compartido y derivación de especialidades donde usamos en común doxazosina GITS

En nuestro sistema sanitario, el manejo compartido con otras especialidades se ha convertido en una herramienta esencial para un abordaje integral. La doxazosina GITS actúa como un puente natural entre cardiología y urología, especialmente en varones con HPB sintomática y enfermedad cardiovascular concomitante. Este fármaco permite un control tensional adecuado y, simultáneamente, una mejoría significativa en los síntomas urinarios, favoreciendo un plan terapéutico coordinado y evitando duplicidades farmacológicas4.

Asimismo, la colaboración con endocrinología resulta clave en pacientes con síndrome metabólico y diabetes mellitus tipo 2. La capacidad de la doxazosina GITS para mejorar la sensibilidad a la insulina facilita un ajuste más preciso de la terapia hipoglucemiante y reduce la carga farmacológica total5.

Del mismo modo, la participación de medicina interna y medicina de familia fortalece un modelo de atención compartida que prioriza la continuidad asistencial y fomenta la corresponsabilidad terapéutica. Este trabajo en red, basado en la confianza y el respeto mutuo, permite optimizar recursos y, sobre todo, garantizar un cuidado centrado en la persona.

Reflexión final como especialista en cardiología

El Como cardiólogo que ejerce en un contexto hospitalario y ambulatorio, valoro profundamente el papel de fármacos versátiles como la doxazosina GITS. Este medicamento no es solo un bloqueador alfa-1; es una herramienta estratégica que facilita la integración de especialidades y potencia un enfoque holístico del paciente.

En cada consulta confirmo que la medicina no se limita a corregir cifras o a cumplir algoritmos, sino que implica acompañar al paciente en un recorrido vital que está cargado de matices clínicos, emocionales y sociales. Poder ofrecer un tratamiento que contemple el equilibrio hemodinámico y metabólico, a la vez que atiende las necesidades urológicas, convierte la práctica clínica en un acto genuinamente humano.

Finalmente, la doxazosina GITS me recuerda que la flexibilidad terapéutica basada en la mejor evidencia científica y guiada por la empatía es una de las armas más poderosas que tenemos para construir a salud de forma compartida y responsable.

Bibliografía
1. Cases A, et al. Drugs Today. 2000;36(10):679.
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3. Ueshiba, H., & Miyachi, Y. (2003). Effect of doxazosin on insulin resistance in hypertensive patients with obesity. Hormone and metabolic research = Hormon- und Stoffwechselforschung = Hormones et metabolisme, 35(9), 532–536. https://doi.org/10.1055/s-2003-42654
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5. Deed, G., et al. (2022). Alpha-blockers and metabolic benefits in hypertensive patients with insulin resistance: Revisiting doxazosin. Diabetes, Obesity and Metabolism, 24(7), 1312–1320. https://doi.org/10.1111/dom.14687

Desde la perspectiva del Atención Primaria...

Uso de doxazosina GITS según experiencia

La formulación GITS (sistema terapéutico gastrointestinal) de doxazosina ha demostrado poseer una eficacia dual: La doxazosina en su formulación de liberación gastrointestinal (GITS) es un fármaco alfa-1 bloqueante indicado en el tratamiento de los síntomas del tracto urinario inferior (STUI) asociados a HBP. Esta formulación GITS optimiza la adherencia, al mantener concentraciones terapéuticas estables, reduciendo fluctuaciones de presión arterial.1

Su particularidad radica en su doble acción terapéutica: ya que en pacientes con HBP e HTA, doxazosina GITS permite abordar ambas patologías con un solo fármaco, facilitando la adherencia y el control sintomático.
Control de la HTA: La vasodilatación de los vasos sanguíneos periféricos, contribuye a reducir la presión arterial. Su liberación sostenida minimiza picos plasmáticos, disminuyendo el riesgo de hipotensión inicial. La posología de doxazosina GITS 4 mg (0-0-1), también facilita la ausencia de hipotensiones nocturnas.
Alivio de los síntomas de HBP: Relaja la musculatura lisa en el cuello de la vejiga y la próstata, lo que mejora el flujo urinario máximo, la calidad de vida del paciente y disminuye los síntomas obstructivos y de almacenamiento, con un perfil de seguridad favorable y menor incidencia de eventos adversos en comparación con otras formulaciones2

La tolerabilidad de doxazosina GITS suele ser óptima, sin mareos o hipotensión ortostática descritos con formulaciones estándar. Este perfil favorece la adherencia, que es muy importante en pacientes pluripatológicos1.

Manejo compartido y derivación entre especialidades

El manejo de la HBP en pacientes con comorbilidades como la HTA requiere un enfoque multidisciplinario. El médico de atención primaria desempeña un papel central en la evaluación inicial, el seguimiento de los síntomas mediante escalas validadas (como el IPSS) y la optimización del tratamiento farmacológico La American Urological Association recomienda el uso de escalas estandarizadas como el IPSS para monitorizar la respuesta al tratamiento3 y definir la necesidad de derivación al urólogo en casos de síntomas refractarios al tratamiento médico, sospecha de malignidad, retención urinaria recurrente, infecciones urinarias de repetición o deterioro de la función renal. La comunicación efectiva entre especialidades permite ajustar la terapia de manera segura y oportuna, priorizando la calidad de vida y la prevención de complicaciones.

Reflexión final sobre el aporte como especialista

El especialista en urología aporta valor en la confirmación diagnóstica de la HBP, la estratificación del riesgo y la selección de la terapia más adecuada, considerando tanto la severidad de los síntomas como las comorbilidades del paciente. La experiencia clínica y la evidencia respaldan el uso de doxazosina GITS como opción de primera línea en pacientes con HBP e HTA, por su eficacia dual y perfil de seguridad. El seguimiento estrecho y la reevaluación periódica permiten identificar oportunamente la necesidad de modificar el tratamiento o derivar a cirugía en caso de progresión o complicaciones. El trabajo conjunto con atención primaria y otras especialidades garantiza un abordaje integral, centrado en el paciente y basado en la mejor evidencia disponible4.

Bibliografía

1. Long-Term Follow-Up Study to Evaluate the Efficacy and Safety of the Doxazosin Gastrointestinal Therapeutic System in Patients With Benign Prostatic Hyperplasia With or Without Concomitant Hypertension. Chung BH, Hong SJ. BJU International. 2006;97(1):90-5. doi:10.1111/j.1464-410X.2006.05858.x.
2. Efficacy and Tolerability of Doxazosin Gastro-Intestinal Therapeutic System Versus Tamsulosin in Patients With Lower Urinary Tract Symptoms Associated With Benign Prostatic Hyperplasia: A Systematic Review and Meta-Analysis. Guo J, Tang R. Medicine. 2021;100(33):e26955. doi:10.1097/MD.0000000000026955.
3. Management of Lower Urinary Tract Symptoms Attributed to Benign Prostatic Hyperplasia (BPH): AUA Guideline Amendment 2023. Sandhu JS, Bixler BR, Dahm P, et al. The Journal of Urology. 2024;211(1):11-19. doi:10.1097/JU.0000000000003698.
4. How Would You Manage This Patient With Benign Prostatic Hyperplasia? : Grand Rounds Discussion From Beth Israel Deaconess Medical Center. Smetana GW, Smith CC, Singla A, Libman H. Annals of Internal Medicine. 2023;176(4):545-555. doi:10.7326/M23-0113.

 

Desde la perspectiva del Medicina Interna...

Uso de doxazosina en Pacientes Mayores: Experiencia Clínica y Reflexión desde Medicina Interna

La doxazosina GITS es un bloqueante alfa-1 adrenérgico utilizado fundamentalmente para el manejo de la hipertensión arterial y los síntomas del tracto urinario inferior (STUI) relacionados con hiperplasia benigna de próstata (HBP). En la práctica clínica diaria en Medicina Interna, es frecuente encontrar pacientes mayores que presentan ambas condiciones, lo que convierte a este medicamento en una herramienta terapéutica especialmente útil en este grupo de edad.

Desde el punto de vista hemodinámico, la principal ventaja de la formulación de liberación modificada es su perfil más estable, con menor incidencia de hipotensión ortostática y menos fluctuaciones tensionales1 que la formulación convencional. Esto es especialmente relevante en pacientes mayores, quienes suelen presentar fragilidad vascular, disautonomía, polifarmacia y mayor riesgo de caídas. En nuestra experiencia, iniciar el tratamiento con 4 mg en la noche, ajustando lentamente si es necesario, permite un buen control de la presión arterial sin comprometer la seguridad.

En el contexto de la hiperplasia prostática benigna, doxazosina ofrece un beneficio dual. Varios pacientes con síntomas moderados de vaciado (disuria, chorro débil, nicturia) experimentan mejoría significativa en 2 a 4 semanas, lo que se traduce en una mejor calidad del sueño y mayor autonomía2. En coordinación con Urología, hemos utilizado este tratamiento como alternativa a la tamsulosina cuando hay efectos secundarios indeseables3 (como eyaculación retrógrada), o en casos en los que se desea aprovechar su efecto antihipertensivo.

El manejo compartido con Urología, Nefrología y Geriatría ha sido fundamental para evitar solapamiento de tratamientos y minimizar interacciones. En pacientes con insuficiencia renal crónica o con deterioro cognitivo, somos especialmente prudentes con los ajustes de dosis. En los que presentan síntomas de hipotensión postural, puede optarse por dividir la dosis o modificar el horario de administración. La experiencia en Medicina Interna, además, permite una valoración global del paciente mayor (comorbilidades, autonomía funcional, adherencia) antes de tomar decisiones farmacológicas.

Desde el punto de vista práctico, doxazosina GITS ha sido bien tolerado por la mayoría de nuestros pacientes mayores y ha demostrado un perfil de efectos adversos manejables. Entre los más frecuentes observados están la astenia leve, mareo al incorporarse o congestión nasal, aunque generalmente transitorios. En pacientes frágiles o con antecedentes de síncope, es imprescindible un control estrecho durante las primeras semanas, con monitorización tensional y valoración del riesgo de caídas.4

En pacientes pluripatológicos que asocian hipertensión mal controlada y/o con síntomas urinarios, el uso racional de doxazosina permitiría reducir el número total de fármacos, simplificando el tratamiento sin comprometer el control clínico. Esto, en sí mismo, supondría una ganancia en adherencia y calidad de vida.

Manejo compartido y derivación entre especialidades

El tratamiento con doxazosina GITS en el paciente mayor es un ejemplo claro del enfoque integrador de la Medicina Interna. Lejos de ver a los pacientes por "órganos", valoramos su situación funcional, contexto familiar, tratamiento concomitante y evolución global. Doxazosina GITS, cuando se prescribe con criterio clínico, permite tratar de forma eficaz dos problemas frecuentes y coexistentes: hipertensión e HBP. Pero más allá de su eficacia, el éxito terapéutico reside en la coordinación entre especialidades, en la individualización de las decisiones y en la escucha activa al paciente.

Como internista, me reafirmo en la importancia de considerar siempre el balance riesgo-beneficio, pero también de apostar por intervenciones que mejoren la calidad de vida5, más allá del control de cifras. La polifarmacia y la fragilidad son realidades cotidianas, pero también lo son la oportunidad de simplificar, acompañar y mejorar el bienestar en una etapa vital vulnerable.

Bibliografía

1. Fogari R, Zoppi A. Effects of alpha1-adrenergic receptor blockers on blood pressure and metabolic profile in hypertensive patients with metabolic syndrome. J Clin Hypertens. 2004;6(8):416-420. 
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5. Aronow WS. Drug treatment of older persons with hypertension. Am J Geriatr Pharmacother. 2006;4(2):138-146.

Uso de doxazosina GITS, Manejo compartido y Experiencia Personal

Para realizar un correcto abordaje del paciente con diagnóstico de hipertensión arterial es fundamental consultar las principales guías de práctica clínica. En ellas se establecen los criterios diagnósticos y el tratamiento tanto mediante medidas higiénico dietéticas como farmacológico. Es importante tener en cuenta la población de referencia sobre la que se realiza una guía de práctica clínica de cara a poder extrapolar los resultados a la población que atendemos en nuestra consulta1.

Si bien es cierto que, la mayoría de los pacientes deben abordarse siguiendo las recomendaciones de las guías de práctica clínica, y que el conocimiento de estas favorece una asistencia clínica unificada, también es cierto que en numerosas ocasiones debemos atender a pacientes que suponen un auténtico reto terapéutico y cuya casuística no se encuentra reflejada en las guías de práctica clínica. Muy frecuente es la presencia de intolerancias farmacológicas, alergias y comorbilidades como la enfermedad renal crónica, que pueden contraindicar el uso de los principales grupos farmacológicos, dificultando, de esta manera, el abordaje terapéutico.

Por todo ello es de vital importancia disponer de un conocimiento que vaya más allá de las principales recomendaciones establecidas en las guías de práctica clínica, estando familiarizado con otros grupos farmacológicos y conociendo sus principales indicaciones, beneficios potenciales, contraindicaciones y efectos secundarios para, en pacientes seleccionados, poder realizar una prescripción farmacológica y un abordaje terapéutico individualizado que garantice un correcto cumplimiento terapéutico, con buena tolerancia a los fármacos utilizados, libre de efectos secundarios graves y que conlleve un adecuado control de las cifras de presión arterial.

En mi experiencia, uno de los factores que más impacto tiene a la hora de tener que individualizar y que implica mayores diferencias entre las recomendaciones de las guías de práctica clínica y el abordaje terapéutico diario es la contraindicación absoluta o relativa al uso de un fármaco, bien sea por comorbilidad que desaconseja su uso o por intolerancias farmacológicas que presenta el paciente. Es en este escenario donde más rendimiento se obtiene de un abordaje terapéutico individualizado, seleccionando aquellos fármacos con mejor tolerancia y sin contraindicaciones para garantizar la máxima adherencia terapéutica y el control de las cifras de presión arterial.

La selección de un fármaco concreto depende de múltiples factores, es fundamental garantizar la adherencia del paciente priorizando aquellos fármacos con posología única o preconizando el uso de combinaciones farmacológicas en una píldora. Respecto al coste del fármaco, puede ser un factor determinante en colectivos con menores ingresos económicos. Por último, uno de los factores más determinantes y de actualidad en el momento de realizar la prescripción es la disponibilidad del fármaco, evitando aquellos fármacos en situación de desabastecimiento para que el paciente no presente interrupciones en el tratamiento y descompensaciones de la patología objeto del tratamiento. 

En conclusión, aunque para el tratamiento de la hipertensión arterial el conocimiento de las guías de práctica clínica resulta fundamental para realizar un correcto abordaje terapéutico, en el día a día de la práctica clínica debemos atender a pacientes cuya casuística requiere un tratamiento individualizado y es en ese escenario, donde un amplio conocimiento de los diferentes grupos farmacológicos puede resultarnos de especial interés para garantizar una buena adherencia terapéutica y un menor número de efectos secundarios.

Bibliografía

1. Gorostidi Pérez M, Gijón Conde T, de la Sierra Iserte A, Rodilla Sala E, Rubio E, Vinyoles Bargalló E, et al. Guía práctica sobre el diagnóstico y tratamiento de la hipertensión arterial en España, 2022. Hipertens Riesgo Vasc. 2022;39(4):174–94. doi:10.1016/j.hipert.2022.09.002.

Desde la perspectiva del Nefrólogo...

Uso de doxazosina GITS según mi experiencia clínica

En mi práctica como nefrólogo, empleo doxazosina GITS de forma selectiva en tres perfiles de pacientes:
1. En hipertensión arterial resistente como tratamiento complementario, cuando la triple terapia de primera línea no ha logrado el control tensional.
2. En pacientes con contraindicación o efectos adversos a IECA/ARA-II o calcioantagonistas (como hipercalcemia, edemas o tos persistente).
3. En varones con sintomatología prostática coexistente, en quienes doxazosina permite un abordaje terapéutico doble eficaz y bien tolerado.1

Bajo mi experiencia personal y en estos contextos, he observado una buena respuesta en cifras tensionales y un perfil de efectos adversos aceptable si se respeta la pauta escalonada. Aunque no es un tratamiento de primera línea según las guías ESH 20231, considero que tiene un papel relevante en casos específicos, siempre bajo una evaluación individualizada.

Manejo compartido y derivación entre especialidades

El perfil de uso de doxazosina favorece el trabajo conjunto con Atención Primaria y Urología. En los pacientes con hipertrofia prostática benigna (HPB) e HTA, la coordinación con urología permite optimizar la secuencia terapéutica y valorar el momento de añadir un inhibidor de 5-alfa reductasa, si procede. Desde el punto de vista nefrológico, especialmente en enfermedad renal crónica (ERC), su uso resulta útil como fármaco sin necesidad de ajuste en insuficiencia renal y con efecto neutro sobre el potasio2. Este perfil facilita su incorporación en esquemas complejos, reduciendo el riesgo de interacciones y descompensaciones iónicas.

Reflexión final sobre el aporte como especialista

Como nefrólogo, mi aportación reside en integrar estrategias antihipertensivas seguras y efectivas en pacientes complejos, con ERC o múltiples comorbilidades. La doxazosina, sin ser un pilar del tratamiento inicial, ofrece valor añadido cuando se requiere versatilidad, tolerancia y sinergia con otras terapias. Mi enfoque es pragmático: individualizar, evitar la polifarmacia innecesaria y optimizar según comorbilidades. Creo que compartir esta perspectiva contribuye a mejorar el uso racional de antihipertensivos más allá de los esquemas estándar.

Bibliografía

1. Efficacy and Tolerability of Doxazosin Gastro-Intestinal Therapeutic System Versus Tamsulosin in Patients With Lower Urinary Tract Symptoms Associated With Benign Prostatic Hyperplasia: A Systematic Review and Meta-Analysis. Guo J, Tang R. Medicine. 2021;100(33):e26955. doi:10.1097/MD.0000000000026955.
2. Mancia G, Kreutz R, Brunström M, Burnier M, Grassi G, Januszewicz A, Muiesan ML, Tsioufis K, Agabiti-Rosei E, Algharably EAE, Azizi M, Benetos A, Borghi C, Hitij JB, Cifkova R, Coca A, Cornelissen V, Cruickshank JK, Cunha PG, Danser AHJ, Pinho RM, Delles C, Dominiczak AF, Dorobantu M, Doumas M, Fernández-Alfonso MS, Halimi JM, Járai Z, Jelaković B, Jordan J, Kuznetsova T, Laurent S, Lovic D, Lurbe E, Mahfoud F, Manolis A, Miglinas M, Narkiewicz K, Niiranen T, Palatini P, Parati G, Pathak A, Persu A, Polonia J, Redon J, Sarafidis P, Schmieder R, Spronck B, Stabouli S, Stergiou G, Taddei S, Thomopoulos C, Tomaszewski M, Van de Borne P, Wanner C, Weber T, Williams B, Zhang ZY, Kjeldsen SE. 2023 ESH Guidelines for the management of arterial hypertension. The Task Force for the management of arterial hypertension of the European Society of Hypertension: Endorsed by the International Society of Hypertension (ISH) and the European Renal Association (ERA). J Hypertens. 2023 Dec 1;41(12):1874-2071. doi:10.1097/HJH.0000000000003480. Epub 2023 Sep 26. Erratum in: J Hypertens. 2024 Jan 1;42(1):194. doi:10.1097/HJH.0000000000003621. PMID: 37345492.

Uso de doxazosina GITS, Manejo compartido y Experiencia Personal

Como médico nefrólogo, tengo la oportunidad de trabajar con pacientes hipertensos a diario y he visto de primera mano la importancia de un tratamiento efectivo y bien tolerado. En mi experiencia, la doxazosina GITS (Gastrointestinal Therapeutic System) ha sido una herramienta valiosa en el tratamiento de la hipertensión, pudiendo destacar las siguientes ventajas del fármaco: 

1. Eficacia: La doxazosina GITS me ha resultado eficaz en el control de la presión arterial en pacientes con hipertensión, en la práctica diaria. Estudios han demostrado que la doxazosina GITS reduce significativamente la presión arterial en pacientes con hipertensión leve a moderada, siendo una opción efectiva tanto en monoterapia como en combinación con otros antihipertensivos1.

2. Tolerabilidad: La formulación GITS al permitir una liberación gradual del fármaco, reduce la incidencia de efectos secundarios como la hipotensión ortostática. frecuente en otro tipo de formulaciones y motivo de abandono del tratamiento con otras formulaciones2.

3. Conveniencia: La administración una vez al día facilita la adherencia al tratamiento, siendo una de sus ventajas principales. La liberación controlada de la doxazosina GITS permite una dosificación diaria única, lo que ha demostrado mejorar el cumplimiento terapéutico en comparación con formulaciones de liberación inmediata3.

El manejo compartido entre especialidades es un aspecto fundamental en el tratamiento de la hipertensión. Como nefrólogo, trabajo en estrecha colaboración con otros especialistas, como cardiólogos, internistas, urólogos y médicos de atención primaria, para asegurarme de que nuestros pacientes reciben el mejor cuidado posible. Cada uno de ellos afronta el tratamiento desde su punto de vista, contribuyendo a un manejo holístico de la hipertensión en conjunto con otras patologías. 

Los beneficios de este son: 
- Una mejora de la coordinación. El manejo compartido permite una mejor coordinación entre los diferentes especialistas involucrados en el cuidado del paciente, asegurando una atención integral4.
- Permite la optimización del tratamiento. La colaboración entre especialidades permite optimizar el tratamiento y ajustar las dosis y los fármacos según sea necesario, minimizando interacciones y efectos adversos5.
- Mejora de los resultados finales. El manejo compartido también mejora los resultados finales reduciendo el riesgo de complicaciones y mejorando la calidad de vida del paciente, al abordar de manera integral las comorbilidades asociadas6.

En cuanto a mi experiencia clínica, destaco que la doxazosina GITS es una opción valiosa para pacientes con hipertensión que requieren un tratamiento adicional para controlar su presión arterial. La formulación GITS ha demostrado ser bien tolerada y eficaz en la mayoría de los pacientes y es una herramienta fundamental en pacientes con hipertensión de difícil control, convirtiéndose en estos casos en imprescindible. La tolerabilidad es la cualidad destacada por la mayoría de mis pacientes, siendo el motivo fundamental por el que continúan la terapéutica. Me ha sido muy útil el efecto bloqueador alfa-1 adrenérgico selectivo, ya que muchos de los pacientes hipertensos sufren también síntomas prostáticos, que se ven mejorados con tal efecto, como se ha demostrado en estudios sobre hiperplasia prostática benigna7.

En resumen, la doxazosina GITS es una herramienta valiosa en el tratamiento de la hipertensión. Su eficacia, tolerabilidad y conveniencia la hacen una opción atractiva para pacientes que requieren un tratamiento adicional para controlar su presión arterial. El manejo compartido entre especialidades es fundamental para asegurarnos de que nuestros pacientes reciban el mejor cuidado posible y optimicen sus resultados. Como nefrólogo, estoy comprometido con la atención integral y personalizada de mis pacientes hipertensos, siendo este compuesto una de mis armas más efectivas y de uso habitual.

Bibliografía

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Uso de doxazosina GITS

Los pacientes remitidos a la consulta de ERCA son aquellos diagnosticados de enfermedad renal crónica (ERC) en estadio 4 o 5, con una tasa de filtrado glomerular inferior a 30 ml/min/1.73 m2, siendo, el paciente pluripatológico con alta comorbilidad el perfil de paciente habitual de nuestra unidad. La hipertensión arterial (HTA), la diabetes mellitus y las enfermedades cardiovasculares se encuentran dentro de las comorbilidades más frecuentes1.

En nuestros pacientes, conseguir unas cifras de PA óptimas juega un papel decisivo para retardar el deterioro de la función renal y reducir el riesgo cardiovascular, ya que la HTA se considera tanto una causa como una consecuencia de la progresión del daño renal1. Para su manejo, hoy en día disponemos de un arsenal terapéutico amplio, aunque en ocasiones se ve limitado por los efectos adversos, la mala tolerancia o por el riesgo de deterioro de función renal en aquellos pacientes con menor filtrado glomerular.

En este contexto, la doxazosina, suele ser una opción frecuente como agente antihipertensivo ya que al reducir la resistencia vascular periférica no afecta de manera significativa el gasto cardíaco2 ni altera negativamente la perfusión renal3. Esto es de especial importancia en pacientes con enfermedad renal crónica avanzada, donde mantener una adecuada hemodinamia renal es muy importante. Además, a diferencia de los inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA), la doxazosina no conlleva riesgo significativo de hiperpotasemia ni deterioro agudo de la función renal3, lo que la convierte en una opción complementaria útil cuando estos fármacos están contraindicados o no son bien tolerados. Además, su formulación de liberación prolongada favorece la adherencia terapéutica al permitir una dosificación diaria única y con menos hipotensión postural y mareo, especialmente en pacientes frágiles o de edad avanzada. Por estos motivos, la mayoría de los pacientes que precisan más de un fármaco para un control adecuado de la PA se le asocia doxazosina de liberación retardada con buenos resultados2,3.

Por tanto, la doxazosina de liberación retardada representa una alternativa eficaz y segura en el manejo de la hipertensión en pacientes con enfermedad renal crónica avanzada, particularmente cuando se busca un fármaco bien tolerado, que no comprometa la función renal y que pueda asociarse a otros hipotensores sin potenciar los efectos secundarios.

Bibliografía

1. KDIGO Clinical Practice Guideline for the Management of Blood Pressure in Chronic Kidney Disease. Kidney Int Suppl. 2021;99(3S):S1-S87.
2. Kidney, Cardiac, and Safety Outcomes Associated With alpha-Blockers in Patients With CKD: A Population-Based Cohort Study .Hundemer GL, Knoll GA, Petrcich W, Hiremath S, Ruzicka M, Burns KD, Edwards C, Bugeja A, Rhodes E, Sood MM.Am J Kidney Dis. 2021 Feb;77(2):178-189.
3. Role of alpha1-blockers in the current management of hypertension.Li H, Xu TY, Li Y, Chia YC, Buranakitjaroen P, Cheng HM, Van Huynh M, Sogunuru GP, Tay JC, Wang TD, Kario K, Wang JG.J Clin Hypertens (Greenwich). 2022 Sep;24(9):1180-1186

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