MAPA AMPA

Fenotipos ocultos de hipertensión

La medición de la presión arterial (PA) en el entorno clínico es insuficiente para un diagnóstico preciso debido a fenómenos como la hipertensión de bata blanca y la hipertensión enmascarada. La hipertensión de bata blanca se produce cuando la presión arterial promedio, obtenida en el consultorio, cumple los criterios de hipertensión, mientras que la presión arterial promedio obtenida fuera del consultorio se encuentra dentro del rango normal. Los pacientes con diagnóstico de hipertensión que presentan presión arterial no controlada en el consultorio, pero controlada fuera del consultorio, se clasifican como pacientes con "efecto de bata blanca", muy común en el test MAPA (Monitoreo AMBULATORIO de la Presión Arterial) y menos frecuente en el AMPA (Automedida de la Presión arterial en casa) [1].

MAPA y AMPA: Herramientas de Precisión usadas frecuentemente en la práctica clínica de Atención Primaria (ventajas, limitaciones, integración a la práctica clínica):

AMPA: Permite mediciones a largo plazo, mejora la adherencia del paciente y es de bajo costo. Su limitación es la falta de registros nocturnos.

MAPA: Es el gold standard para evaluar el perfil circadiano (patrón dipper/non-dipper). Su limitación es la posible incomodidad y el acceso limitado al equipo.

Integración: Se debe usar AMPA para el seguimiento crónico y MAPA cuando se sospecha hipertensión nocturna o resistencia al tratamiento [2].

Valores Diagnósticos e Interpretación

Según las guías de la European Society of Cardiology (ESC), el umbral para diagnóstico de hipertensión varía según el método: La Presión arterial normal: sistólica <120 mmHg y diastólica <80 mmHg.

Presión en consulta: ≥140/90 mmHg.
AMPA: Promedio ≥135/85 mmHg.
MAPA (24h): Promedio ≥130/80 mmHg (Diurno: ≥135/85; Nocturno: ≥120/70). [3]

Conclusiones

La medición fuera de consulta es obligatoria para descartar diagnósticos erróneos.
El MAPA es superior para predecir el pronóstico cardiovascular.
La educación del paciente en la técnica de AMPA es clave para la toma de decisiones clínicas.

Referencias

  1. UpToDate. Hypertension in adults: Blood pressure measurement and diagnosis. Writing Committee Members*, Jones DW, Ferdinand KC, et al. 2025 AHA/ACC/AANP/AAPA/ABC/ACCP/ACPM/AGS/AMA/ASPC/NMA/PCNA/SGIM Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation and Management of High Blood Pressure in Adults: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. Hypertension. 2025;82:e212. Ver referencia.
  2. Williams B, Mancia G, Spiering W, Agabiti Rosei E, Azizi M, Burnier M, et al. Guía ESC/ESH 2018 sobre el diagnóstico y tratamiento de la hipertensión arterial. Rev Esp Cardiol [Internet]. 2019 [citado 2 feb 2026];72(2):160.e1-160.e78. Disponible en: Revista Española de Cardiología.
  3. UpToDate. Overview of hypertension in adults. Whelton PK, Carey RM, Aronow WS, et al. 2017 ACC/AHA/AAPA/ABC/ACPM/AGS/APhA/ASH/ASPC/NMA/PCNA guideline for the prevention, detection, evaluation, and management of high blood pressure in adults: A report of the American College of Cardiology/American Heart Association task force on clinical practice guidelines. J Am Coll Cardiol. 2017.
    Literature review current through: Jan 2026.
    This topic last updated: Nov 24, 2025.

Introducción:

 

La hipertensión arterial (HTA) es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular atendidos en Atención Primaria. Para mejorar su diagnóstico y control, además de la medición convencional en consulta, se emplean la Monitorización Ambulatoria de la Presión Arterial (MAPA) y la Automedición de la Presión Arterial (AMPA), herramientas fundamentales en la práctica clínica actual, cuyo uso puede contribuir a evitar la “hipertensión de bata blanca”( HBB) que aparece cuando por la simple presencia del personal sanitario y el entorno clínico desencadena  todas las respuestas neuro-endocrinas al estrés agudo y el consiguiente aumento de la frecuencia cardíaca al mismo tiempo por  activación de los receptores cardiacos β1 y β2 por parte de la adrenalina y la noradrenalina que aumentan la frecuencia cardiaca, lo cual explica que estas personas, además de hipertensas, se encuentren taquicárdicas durante el examen clínico. 1

Según la nueva Guía de práctica clínica 2025 elaborada por la American Heart Association  y el American College of Cardiology (ACC) deben fijarse metas más estrictas, con un enfoque más agresivo que las guías americanas previas y las europeas actuales, estando  el umbral diagnóstico en ≥130/80 mmHg.Esto se fundamenta en la evidencia acumulada de que valores entre 130-139/80-89 mmHg ya se asocian con incremento en mortalidad y morbilidad cardiovascular. 2

MAPA/AMPA: ventajas, limitaciones, uso correcto, cuando usar cada uno y como integrarlos en la consulta diaria. La MAPA consiste en la medición automática de la presión arterial durante 24 horas, mientras el paciente realiza su actividad habitual y durante el sueño. Permite obtener una visión precisa del perfil tensional. En Atención Primaria, la usamos sobre todo para confirmación del diagnóstico  en caso de sospecha de HBB, o por situaciones clínicas complejas, para evaluar el patrón circadiano y estimar mejor el riesgo cardiovascular.Sus principales limitaciones son el mayor coste, la menor disponibilidad y más incómodo para el paciente. La AMPA consiste en que el propio paciente mide su presión arterial periódicamente en el domicilio, siguiendo un protocolo estandarizado y utilizando dispositivos validados. En Atención Primaria, la AMPA tiene como ventaja que mejora la adherencia al tratamiento y la implicación del paciente, reduce la HBB  y es accesible y utilizable a largo plazo aunque en determinados pacientes muy obsesivos puede contribuir a su obsesividad.Los valores diagnósticos según las guías de HTA actuales son:*AHA/ACC 2025: <130/80 mmHg para la mayoría, <120 mmHg en alto riesgo.*AHA/ACC 2017: <130/80 mmHg como meta general, pero sin énfasis en <120.*ESH/ESC: más conservadores, generalmente <140/90 mmHg, con <130/80 en casos seleccionados.

 

Conclusiones y mensajes clave:

 

La MAPA y la AMPA no son técnicas excluyentes, sino complementarias. La MAPA, para el diagnóstico inicial y situaciones clínicas complejas, mientras que la AMPA es para el seguimiento y control continuo de la HTA. En conjunto, ambas herramientas permiten un manejo más preciso, individualizado y eficiente de la hipertensión arterial en Atención Primaria, contribuyendo a reducir el riesgo cardiovascular y mejorar los resultados en salud.

 

Referencias:

 

1. Alcalá Cerra, Gabriel. Hipertensión de bata blanca. Revista Salud Uninorte, Barranquilla, vol. 23, 2007. Print version ISSN 0120-5552; On-line version ISSN 2011-7531. Artículo de revisión. Internado Rotatorio, Hospital Universidad del Norte, Barranquilla (Colombia).

 

2. Guía AHA/ACC 2025. Hipertensión arterial: diagnóstico, innovaciones terapéuticas y control intensivo.

La medición de la presión arterial (PA) en el entorno sanitario presenta limitaciones, como la reacción de alerta del paciente o la incapacidad para identificar las variaciones durante el sueño, lo que ha impulsado la necesidad de integrar de forma sistemática la monitorización ambulatoria y domiciliaria en la práctica clínica diaria1. Esto permite la detección de ciertos fenotipos clínicos que, de otro modo, conduciría a errores de manejo. El fenómeno de la hipertensión de bata blanca2, caracterizado por valores elevados en la consulta, pero normales en el entorno habitual del paciente, no sólo conlleva un sobretratamiento innecesario y riesgo asociado de efectos secundarios farmacológicos, sino que también supone una carga económica evitable. Por otro lado, la hipertensión enmascarada3, definida por valores de presión arterial normales en consulta, pero elevados fuera de ella, representa un peligro clínico mayor, pues se asocia con un riesgo cardiovascular casi idéntico al de la hipertensión persistente y a una alta prevalencia de daño orgánico mediado por hipertensión.

 

La identificación de estos perfiles es posible mediante el uso de la Monitorización Ambulatoria de la Presión Arterial (MAPA) o la Automedida de la Presión Arterial (AMPA)1, que además permiten valorar la variabilidad tensional. Ésta es importante, pues frente al patrón “dipper” (descenso nocturno de la PA) en los individuos sanos, pueden identificarse otros patrones4, como el “non-dipper” (descenso nocturno <10%) o el “riser” (elevación nocturna), asociados con un mayor riesgo cardiovascular. Ambos métodos presentan ventajas y desventajas1.

 

MAPA

AMPA

Ventajas

Ventajas

Identificar HTA bata blanca y enmascarada

Identificar HTA bata blanca y enmascarada

Uso durante actividades físicas

Barata; ampliamente disponible

Datos nocturnos

Medición más relajada para el paciente

Información abundante

Fácil de repetir

Desventajas

Desventajas

Relativamente caro

Sólo PA en reposo

Disponibilidad limitada

No se toman mediciones nocturnas

Incomodidad; puede afectar al sueño

Posibles errores de medición

 

Teniendo en consideración su uso, en las últimas guías europeas sobre el manejo de la presión arterial elevada y la hipertensión se establecen nuevos umbrales de diagnóstico1.

 


PA en consulta (mmHg)

PA en domicilio (mmHg)

MAPA diurna (mmHg)

MAPA 24h (mmHg)

MAPA nocturna (mmHg)

PA no elevada

<120/70

<120/70

<120/70

<115/65

<110/60

PA elevada

120/70-<140/90

120/70-<135/85

120/70-<135/85

115/65-<130/80

110/60-<120/70

Hipertensión

≥140/90

≥135/85

≥135/85

≥130/80

≥120/70

 

Se puede concluir que la medición de la presión arterial fuera de la consulta ha pasado de ser una herramienta complementaria, a considerarse un elemento central para el diagnóstico y manejo, permitiendo además detectar el efecto bata blanca, la hipertensión enmascarada, e identificar patrones de riesgo cardiovascular elevado.

 

Referencias

 

1. McEvoy JW, Borghi C, Bueno H, Casadei B, Chioncel P, de Boer RA, et al. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. Eur Heart J. 2024;45(39):3912-4018.

2. Mancia G, Zanchetti A. White-coat hypertension: misnomers, misconceptions and misunderstandings. What should we do next? J Hypertens. 1996;14(9):1049-52.

3. Bobrie G, Clerson P, Menard J, Postel-Vinay N, Chatellier G, Plouin PF. Masked hypertension: a systematic review. J Hypertens. 2008;26(9):1715-25.

4. Parati G, Stergiou G, O’Brien E, Asmar R, Beilin L, Bilo G, et al. European Society of Hypertension practice guidelines for ambulatory blood pressure monitoring. J Hypertens. 2014;32(7):1359-66.

MAPA vs AMPA en la practica clínica

La medición de la presión arterial (PA) fuera de la consulta es clave para el diagnóstico y seguimiento de la hipertensión arterial (HTA), ya que reduce errores derivados de la reacción de alerta y permite detectar HTA de bata blanca y enmascarada¹,². Además, la variabilidad tensional (intradía e intervisita) aporta información pronóstica y puede guiar decisiones terapéuticas en pacientes con riesgo cardiovascular elevado¹.

 

El monitoreo ambulatorio de PA (MAPA) permite evaluar el patrón circadiano, identificar HTA nocturna y estimar la carga tensional¹,³. Está especialmente indicado ante sospecha diagnóstica o discrepancia clínica². La automedida domiciliaria (AMPA) es más accesible, facilita el seguimiento longitudinal y mejora la adherencia cuando se realiza con protocolo estandarizado y dispositivos validados². Las guías AHA/ACC 2025 refuerzan la medición fuera de consulta y la atención basada en equipos para mejorar el control poblacional¹.

 

Integración práctica en consulta: (1) confirmar diagnóstico con MAPA ante sospecha de bata blanca o variabilidad marcada¹,²; (2) utilizar AMPA para seguimiento y ajuste terapéutico (2 mediciones mañana y noche durante al menos 4 días [idealmente 7]), descartando el primer día)²,³; (3) revisar técnica correcta²; (4) actuar sobre patrones de riesgo como HTA nocturna o ausencia de descenso, especialmente en enfermedad renal crónica, donde KDIGO 2024 enfatiza el control integral del riesgo cardiovascular⁴.

 

En la guía ESC 2024, la HTA en consulta se define como PA ≥140/90 mmHg y debe confirmarse preferentemente con mediciones fuera del entorno clínico³. Se consideran umbrales equivalentes: AMPA ≥135/85 mmHg; MAPA 24 h ≥130/80 mmHg; diurna ≥135/85 mmHg; nocturna ≥120/70 mmHg³. La guía AHA/ACC 2025 mantiene la clasificación: normal <120/<80 mmHg; PA elevada 120–129 y <80 mmHg; HTA estadio 1: 130–139 o 80–89 mmHg; estadio 2: ≥140 o ≥90 mmHg, con objetivo general <130/80 mmHg en la mayoría de pacientes¹.

 

Conclusión y mensajes clave: MAPA y AMPA son herramientas complementarias para estimar la PA real y su variabilidad, mejorar la precisión diagnóstica y optimizar el control terapéutico. Las guías 2024–2025 recomiendan sistematizar su uso en la práctica clínica¹,⁴.

 

Referencias

 

1. Jones DW, Whelton PK, Allen NB, Clark D 3rd, Gidding SS, Muntner P, et al. 2025 AHA/ACC/AANP/AAPA/ABC/ACCP/ACPM/AGS/AMA/ASPC/NMA/PCNA/SGIM guideline for the prevention, detection, evaluation, and management of high blood pressure in adults. Circulation. 2025;151:e000–e000. doi:10.1161/CIR.0000000000001356.

2. National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Hypertension in adults: diagnosis and management. NICE guideline NG136. London: NICE; 2019 [updated 2024 Nov 27].

3. McEvoy JW, McCarthy CP, Bruno RM, Brouwers S, Fagard RH, Williams B, et al. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. Eur Heart J. 2024;45(38):3912-4018. doi:10.1093/eurheartj/ehae178.

4. Kidney Disease: Improving Global Outcomes (KDIGO) CKD Work Group. KDIGO 2024 clinical practice guideline for the evaluation and management of chronic kidney disease. Kidney Int. 2024;105(4 Suppl):S117-S314. doi:10.1016/j.kint.2023.10.018.

 


Introducción:

La hipertensión arterial (HTA) es un factor de riesgo cardiovascular asociado a ictus, cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca y enfermedad renal crónica¹,².Basarse sólo en la presión arterial (PA) en consulta puede inducir errores diagnósticos (HTA de bata blanca y enmascarada), con impacto en riesgo y tratamiento¹,³,⁴. La variabilidad tensional se relaciona con mayor riesgo de eventos, por lo que la monitorización ambulatoria (MAPA) y la automedida domiciliaria de la PA (AMPA) son esenciales para conocer la PA en el entorno real e individualizar decisiones¹⁻⁴.

MAPA y AMPA: ventajas, limitaciones, uso correcto e integración en la consulta: La MAPA mejora la precisión diagnóstica (identifica HTA de bata blanca, enmascarada, nocturna y resistente) y se asocia mejor con daño de órgano diana y eventos que la PA en consulta, a costa de mayor complejidad, coste y posible incomodidad, sobre todo nocturna¹⁻³. La AMPA, mediante dispositivos validados en domicilio, permite múltiples lecturas en días y semanas, favorece la implicación del paciente y es la estrategia preferente para el seguimiento, siempre que se aseguren una técnica correcta, buena adherencia y se evite la “hipervigilancia” en pacientes muy ansiosos¹⁻³. Las guías europeas recomiendan utilizar PA fuera de la consulta para confirmar el diagnóstico de HTA en la mayoría de pacientes¹,²,⁴, priorizando la MAPA en la evaluación inicial (bata blanca, enmascarada, resistente, HTA nocturna y perfiles circadianos anómalos)²-⁴ y la AMPA en el seguimiento en Atención Primaria y cardiología¹⁻⁴. Un enfoque práctico es usar la MAPA para diagnóstico y escenarios complejos, y la AMPA para el control evolutivo, reservando nuevas MAPA cuando persistan dudas o discrepancias entre consulta y domicilio¹⁻⁴.

Valores diagnósticos e interpretación según guías actuales: Las guías mantienen umbrales de HTA1-4 en consulta ≥140/90 mmHg, media en MAPA de 24 h ≥130/80 mmHg, diurna ≥135/85 mmHg; nocturna ≥120/70 mmHg, y AMPA ≥135/85 mmHg¹⁻³; permitiendo identificar HTA de bata blanca y enmascarada, con implicaciones pronósticas y terapéuticas diferenciadas¹⁻³. La información sobre variabilidad y patrón nocturno permite ajustar objetivos tensionales, evitar el infratratamiento y la hipotensión por fármacos, especialmente en mayores o frágiles¹⁻³.

Conclusiones y mensajes calve:

Incorporar sistemáticamente la PA fuera de consulta, explicar al paciente por qué (MAPA o AMPA), las molestias y cómo interpretar los resultados, mejora la precisión diagnóstica, la decisión compartida y el control y pronóstico de la HTA1-4.

 

Referencias

 

  1. Mancia G, Kreutz R, Brunström M, et al. 2023 ESH Guidelines for the management of arterial hypertension The Task Force for the management of arterial hypertension of the European Society of Hypertension: Endorsed by the International Society of Hypertension (ISH) and the European Renal Association (ERA). J Hypertens. 2023 Dec 1;41(12):1874-2071. doi: 10.1097/HJH.0000000000003480. 
  2. McEvoy JW, McCarthy CP, Bruno RM, et al.; ESC Scientific Document Group. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. Eur Heart J. 2024 Oct 7;45(38):3912-4018. doi: 10.1093/eurheartj/ehae178. Erratum in: Eur Heart J. 2025 Apr 7;46(14):1300. doi: 10.1093/eurheartj/ehaf031. Erratum in: Eur Heart J. 2025 Dec 1;46(45):4949. doi: 10.1093/eurheartj/ehaf659. PMID: 39210715. 
  3. de la Sierra A. Ambulatory blood pressure monitoring. Current status and future perspectives. Med Clin (Barc). 2024 Jul 12;163(1):25-31. English, Spanish. doi: 10.1016/j.medcli.2023.12.023. Epub 2024 Apr 3. PMID: 38570293.  
  4. Vemu PL, Yang E, Ebinger JE. Moving Toward a Consensus: Comparison of the 2023 ESH and 2017 ACC/AHA Hypertension Guidelines. JACC Adv. 2024 Aug 28;3(10):101230. doi: 10.1016/j.jacadv.2024.101230. PMID: 39280797; PMCID: PMC11399577. 

Variabilidad Tensional

1. Introducción

La hipertensión arterial (HTA) constituye la principal causa prevenible de enfermedad cardiovascular y mortalidad a nivel mundial. En España, las enfermedades cardiovasculares representan aproximadamente el 24,3% de todas las muertes (1). Asimismo, la prevalencia de HTA en la población adulta oscila entre el 33% y el 43%, superando el 60% en mayores de 65 años.

El abordaje diagnóstico y terapéutico de la HTA ha evolucionado en los últimos años, destacando el papel de la monitorización de la presión arterial (PA) fuera de la consulta. Esta estrategia está recomendada por guías internacionales como las de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) y la Sociedad Europea de Hipertensión (ESH) (2,3), así como por la Sociedad Española de Hipertensión (SEH-LELHA) (4).

Las mediciones en consulta pueden verse influenciadas por diversos factores, destacando el fenómeno de hipertensión de bata blanca (valores elevados en consulta y normales fuera) o la hipertensión enmascarada (valores normales en consulta y elevados fuera), lo que puede conducir a errores diagnósticos y terapéuticos. En este contexto, la monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) y la automedida domiciliaria (AMPA) permiten una evaluación más precisa y representativa del comportamiento real de la PA.

 

2. Variabilidad tensional y riesgo cardiovascular

La presión arterial no es un valor estático, sino que presenta fluctuaciones a lo largo del día y entre distintos días, fenómeno conocido como variabilidad tensional.

Desde el punto de vista diagnóstico, las guías europeas mantienen el umbral de HTA en ≥140/90 mmHg en consulta, mientras que los valores fuera de consulta presentan umbrales inferiores.

 
Categoría PAS (mmHg) PAD (mmHg)
Óptima <120 <80
Normal 120–129 80–84
Normal-alta 130–139 85–89
HTA grado 1 140–159 90–99
HTA grado 2 160–179 100–109
HTA grado 3 ≥180 ≥110
HTA Sist aislada ≥140 <90

 

 

 

Valores fuera de consulta (4)

MAPA 24 h: ≥130/80 mmHg  ( Diurno: ≥135/85 mmHg  Nocturno: ≥120/70 mmHg)

AMPA: ≥135/85 mmHg

 

Diversos estudios han demostrado que una mayor variabilidad tensional se asocia de forma independiente con un incremento del riesgo cardiovascular, incluyendo ictus, infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca y mortalidad global (5).

Asimismo, la alteración del ritmo circadiano —como el patrón non-dipper (descenso nocturno <10%) o riser (aumento nocturno)— se relaciona con peor pronóstico cardiovascular (5).

 

3. Monitorización de la presión arterial en el entorno real

3.1 Automedida domiciliaria (AMPA) (2,3)

La AMPA es una herramienta accesible, económica y bien aceptada por los pacientes. Permite múltiples mediciones en condiciones habituales, favorece la adherencia al tratamiento y el comprimiso del paciente con su control tensional, siendo especialmente útil en el seguimiento a largo plazo.

No obstante, presenta limitaciones como la dependencia de la técnica del paciente y la ausencia de información sobre el periodo nocturno.

Recomendaciones de uso (2):

  • 2 mediciones por la mañana y 2 por la noche
  • Durante 3–7 días
  • En reposo y con técnica adecuada

     

    3.2 Monitorización ambulatoria (MAPA) (2,3)

    La MAPA proporciona un registro automático de la PA durante 24 horas, incluyendo el periodo nocturno, siendo el método de referencia para evaluar la variabilidad tensional. El registro MAPA es el mejor predictor de daño orgánico inducido por la HTA(2).

    Permite (4):

     

    Sus principales limitaciones es el mayor coste y menor disponibilidad de la técnica junto con la posible incomodidad para el paciente.

    Recomendaciones de uso(2):

  • Dispositivo validado
  • Mediciones cada 15–30 min (día) y 30–60 min (noche)
  1. Evaluar el perfil circadiano
  2. Detectar hipertensión nocturna
  3. Identificar HTA de bata blanca y enmascarada
  4. Valorar el control/eficacia del tratamiento
  5. Registro de hipotensión o disautonomía
  6. Estudio de HTA en pacientes con alto riesgo CV, ancianos y durante el embarazo

 

4. Interpretación clínica

La interpretación de la PA no debe basarse únicamente en valores medios, sino también en:

  • 1.Variabilidad de las mediciones
  • 2.Patrón circadiano (dipper, non-dipper, riser, dipper extremo)
  • 3.Concordancia con la situación clínica

 

La evidencia actual recomienda combinar mediciones en consulta y fuera de ella para mejorar la precisión diagnóstica. La integración de estos elementos (AMPA y MAPA) permite una mejor estratificación del riesgo cardiovascular y una individualización más precisa del tratamiento.

 

5. Conclusiones

La monitorización de la presión arterial fuera de la consulta es fundamental para el diagnóstico y manejo de la HTA.

La variabilidad tensional constituye un factor pronóstico independiente, y su evaluación mediante MAPA y AMPA permite mejorar la estratificación del riesgo cardiovascular.

Ambas técnicas son complementarias: la MAPA es el método de referencia para el diagnóstico y evaluación del patrón circadiano, mientras que la AMPA es especialmente útil en el seguimiento a largo plazo.

La integración de estas herramientas en la práctica clínica mejora el control de la hipertensión y contribuye a reducir la morbimortalidad cardiovascular.

 

Referencias

  1. Banegas JR, Gijón-Conde T. Hypertension: The most common chronic health problem in Spain. Hipertens Riesgo Vasc. 2022;39(3):121-7.
  2. McEvoy JW, et al. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. Eur Heart J. 2024;45(38):3912–4018.
  3. Stergiou GS, Palatini P, Parati G, O’Brien E, Januszewicz A, Lurbe E, et al. 2021 European Society of Hypertension practice guidelines for office and out-of-office blood pressure measurement. J Hypertens. 2021;39(7):1293–1302.
  4. Gorostidi M, et al. 2022 Practice guidelines for the management of arterial hypertension of the Spanish Society of Hypertension.
  5. Parati G, Ochoa JE, Lombardi C, Bilo G. Blood pressure variability. Nat Rev Cardiol. 2013;10:143-55.

Introducción:

 

Importancia de medir PA fuera de consulta para evitar hipertensión de bata blanca y enmascarada. Variabilidad tensional, impacto en el riesgo cardiovascular y consecuencias clínicas.

La hipertensión arterial es el factor de riesgo modificable más importante asociado a la morbilidad y la mortalidad cardiovascular y por todas las causas a nivel mundial¹. Tradicionalmente, el cribado y el manejo de la presión arterial se han basado en la medición de la PA en la consulta². Sin embargo, la medición fuera de la consulta mediante AMPA³ o MAPA⁴ aporta información adicional de gran valor para la confirmación diagnóstica y el manejo clínico. Ambas técnicas permiten identificar y descartar la hipertensión de bata blanca y la hipertensión arterial enmascarada.

La MAPA, además, posibilita la evaluación del descenso nocturno de la PA (dipping status) y de la variabilidad tensional. La variabilidad incluye el descenso fisiológico nocturno del 10–20 % respecto al periodo diurno. La ausencia de este descenso (patrón non-dipper o riser) constituye un factor de riesgo cardiovascular independiente⁴ y se ha asociado a mayor mortalidad por cualquier causa, especialmente en adultos mayores hipertensos, aunque su utilidad para guiar decisiones terapéuticas sigue siendo limitada.

 

MAPA/AMPA: ventajas, limitaciones, uso correcto, cuándo utilizar cada una y cómo integrarlas en la consulta diaria.

En la AMPA³ el propio paciente mide su PA en el domicilio con un dispositivo validado, siguiendo las mismas recomendaciones de preparación que en la consulta. Se aconseja realizar dos mediciones por sesión, separadas 1–2 minutos, dos veces al día (mañana y tarde), durante 3 a 7 días consecutivos, calculando la media de todas las mediciones excepto las del primer día. Para el seguimiento de pacientes tratados, se recomiendan mediciones una o dos veces por semana4.

La MAPA5 utiliza un dispositivo automatizado que registra la PA durante 24 horas, con mediciones cada 15–30 minutos durante el día y cada 30–60 minutos durante la noche. Para considerar válido el registro se requiere al menos un 70 % de lecturas correctas. El uso de un diario de actividades y sueño facilita la interpretación.

La MAPA⁵ ofrece ventajas como la evaluación de la PA nocturna, la variabilidad tensional, una mayor capacidad pronóstica y el fenotipado de la hipertensión, si bien presenta limitaciones como menor disponibilidad, incomodidad y mayor coste. La AMPA⁵ destaca por su accesibilidad, repetibilidad, participación activa del paciente y utilidad en teleconsulta, aunque no permite mediciones nocturnas y es más dependiente de la técnica.

Indicaciones preferentes de AMPA⁶ incluyen el seguimiento a largo plazo y pacientes que rechazan o no toleran la MAPA. La MAPA⁶ está especialmente indicada para evaluar la PA nocturna, en sospecha de hipertensión secundaria, apnea del sueño, enfermedad renal crónica, diabetes, embarazo y población pediátrica. Tras detectar cifras elevadas en consulta, se recomienda confirmar el diagnóstico mediante AMPA o MAPA⁵.

 

Valores diagnósticos e interpretación según guías actuales.

La guía ESC 20246 define PA no elevada, PA elevada e hipertensión arterial con puntos de corte específicos para consulta, AMPA y MAPA. La guía AHA/ACC 2025⁷ clasifica la PA en normal, elevada, hipertensión grado 1 y grado 2, estableciendo correspondencia entre valores en consulta y fuera de ella.

 

Conclusiones y mensajes clave.

La medición de la PA fuera de la consulta es esencial para el diagnóstico, la estratificación del riesgo y la toma de decisiones terapéuticas individualizadas. La MAPA y la AMPA son técnicas complementarias y no intercambiables. La PA nocturna y la variabilidad tensional aportan información pronóstica clave que mejora la evaluación global del paciente con hipertensión.

 

Referencias

 

  1. Murray CJL, Aravkin AY, Zheng P, Abbafati C, Abbas KM, AbbasiKangevari M, et al. Global burden of 87 risk factors in 204 countries and territories, 1990–2019: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2019. Lancet 2020;396:1223– 49. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)30752-2
  2. Guirguis-Blake JM, Evans CV, Webber EM, Coppola EL, Perdue LA, Weyrich MS. Screening for hypertension in adults: updated evidence report and systematic review for the US preventive services task force. JAMA 2021;325:1657–69. https://doi.org/10. 1001/jama.2020.21669
  3. Parati G, Stergiou GS, Bilo G, Kollias A, Pengo M, Ochoa J, et al. Home blood pressure monitoring: methodology, clinical relevance and practical application: a 2021 position paper by the working group on blood pressure monitoring and cardiovascular variability of the European Society of Hypertension. J Hypertens 2021;39:1742–67. https://doi. org/10.1097/hjh.0000000000002922
  4. Salles GF, Reboldi G, Fagard RH, Cardoso CRL, Pierdomenico SD, Verdecchia P, et al. Prognostic effect of the nocturnal blood pressure fall in hypertensive patients: the ambulatory blood pressure collaboration in patients with hypertension (ABC-H) meta-analysis. Hypertension 2016;67:693–700. https://doi. org/10.1161/hypertensionaha.115.06981
  5. Kreutz R, Brunström M, Burnier M, Grassi G, Januszewicz A, Muiesan ML, Tsioufis K, de Pinho RM, Albini FL, Boivin JM, Doumas M, Nemcsik J, Rodilla E, Agabiti-Rosei E, Algharably EAE, Agnelli G, Benetos A, Hitij JB, Cífková R, Cornelissen V, Danser AHJ, Delles C, Huelgas RG, Járai Z, Palatini P, Pathak A, Persu A, Polonia J, Sarafidis P, Stergiou G, Thomopoulos C, Wanner C, Weber T, Williams B, Kjeldsen SE, Mancia G. 2024 European Society of Hypertension clinical practice guidelines for the management of arterial hypertension. Eur J Intern Med. 2024 Aug;126:1-15. doi: 10.1016/j.ejim.2024.05.033. Epub 2024 Jun 24. PMID: 38914505
  6. McEvoy JW, McCarthy CP, Bruno RM, Brouwers S, Canavan MD, Ceconi C, Christodorescu RM, Daskalopoulou SS, Ferro CJ, Gerdts E, Hanssen H, Harris J, Lauder L, McManus RJ, Molloy GJ, Rahimi K, Regitz-Zagrosek V, Rossi GP, Sandset EC, Scheenaerts B, Staessen JA, Uchmanowicz I, Volterrani M, Touyz RM; ESC Scientific Document Group. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. Eur Heart J. 2024 Oct 7;45(38):3912-4018. doi: 10.1093/eurheartj/ehae178. Erratum in: Eur Heart J. 2025 Apr 7;46(14):1300. doi: 10.1093/eurheartj/ehaf031. Erratum in: Eur Heart J. 2025 Dec 1;46(45):4949. doi: 10.1093/eurheartj/ehaf659. PMID: 39210715.
  7. Writing Committee Members*; Jones DW, Ferdinand KC, Taler SJ, Johnson HM, Shimbo D, Abdalla M, Altieri MM, Bansal N, Bello NA, Bress AP, Carter J, Cohen JB, Collins KJ, Commodore-Mensah Y, Davis LL, Egan B, Khan SS, Lloyd-Jones DM, Melnyk BM, Mistry EA, Ogunniyi MO, Schott SL, Smith SC Jr, Talbot AW, Vongpatanasin W, Watson KE, Whelton PK, Williamson JD. 2025 AHA/ACC/AANP/AAPA/ABC/ACCP/ACPM/AGS/AMA/ASPC/NMA/PCNA/SGIM Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation and Management of High Blood Pressure in Adults: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. Hypertension. 2025 Oct;82(10):e212-e316. doi: 10.1161/HYP.0000000000000249. Epub 2025 Aug 14. Erratum in: Hypertension. 2025 Dec;82(12):e350. doi: 10.1161/HYP.0000000000000257. PMID: 40811516.

 


La medición de la presión arterial (PA) fuera de la consulta constituye un elemento clave para una correcta valoración del paciente hipertenso, al permitir superar las limitaciones inherentes a la toma aislada en consulta, como el efecto de bata blanca y la hipertensión enmascarada1. En este contexto, tanto la monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) como la automedida domiciliaria (AMPA) aportan información relevante sobre el comportamiento real de la PA en la vida diaria.

La variabilidad de la presión arterial se reconoce actualmente como un factor con impacto pronóstico independiente sobre el riesgo cardiovascular, de hecho, fluctuaciones excesivas de la PA, tanto a corto como a largo plazo, se han asociado con mayor incidencia de eventos cardiovasculares, daño de órgano diana y mortalidad2. Por ello, las técnicas de medición fuera de la consulta permiten no solo mejorar la precisión diagnóstica, sino también una mejor estratificación del riesgo.

El MAPA proporciona información detallada sobre el perfil tensional durante 24 horas, incluyendo el patrón circadiano, la PA nocturna y la variabilidad a corto plazo. Entre sus principales ventajas se encuentran su mayor valor pronóstico y su utilidad para el diagnóstico de hipertensión de bata blanca, hipertensión enmascarada y alteraciones del descenso nocturno3. No obstante, su disponibilidad limitada, el posible impacto sobre el descanso del paciente y su mayor coste condicionan su uso rutinario.

Por su parte, la AMPA permite obtener múltiples mediciones en condiciones estandarizadas y en un entorno habitual para el paciente, lo que favorece la adherencia y el seguimiento a largo plazo3. Aunque no aporta información nocturna ni sobre la variabilidad a corto plazo, su utilidad en el control evolutivo de la hipertensión y en la mejora del cumplimiento terapéutico está bien establecida1.

Las guías actuales recomiendan integrar ambas técnicas de forma complementaria en la práctica clínica1. El MAPA resulta especialmente indicado para el diagnóstico inicial y la evaluación del perfil tensional completo, mientras que la AMPA constituye una herramienta adecuada para el seguimiento y ajuste del tratamiento. Los valores diagnósticos aceptados sitúan la hipertensión en cifras ≥130/80 mmHg para MAPA de 24 horas y ≥135/85 mmHg para AMPA1.

En conclusión, la evaluación de la presión arterial fuera de la consulta es esencial para un manejo adecuado del paciente hipertenso. La combinación racional de MAPA y AMPA permite una valoración más precisa de la variabilidad tensional y del riesgo cardiovascular, facilitando decisiones terapéuticas mejor fundamentadas en la práctica clínica habitual.

 


Referencias

  1. McCarthy CP, Bruno RM, Rahimi K, Touyz RM, McEvoy JW. What Is New and Different in the 2024 European Society of Cardiology Guidelines for the Management of Elevated Blood Pressure and Hypertension? Hypertension. 2025;82(3):432-444.
  2. Parati G, Bilo G, Kollias A, Pengo M, Ochoa JE, Castiglioni P et al. Blood pressure variability: methodological aspects, clinical relevance and practical indications for management - a European Society of Hypertension position paper. J Hypertens. 2023 Apr 1;41(4):527-544.
  3. Muntner P, Shimbo D, Carey RM, Charleston JB, Gaillard T, Misra S et al. Measurement of Blood Pressure in Humans: A Scientific Statement From the American Heart Association. Hypertension. 2019 May;73(5):e35-e66.

Lo que ocurre mientras dormimos

La medición de la presión arterial (PA) fuera del ámbito de la consulta es fundamental para el diagnóstico y seguimiento de la hipertensión arterial (HTA). La PA clínica aislada puede estar influida por múltiples factores, como la hipertensión de bata blanca o el uso de dispositivos no validados, lo que favorece errores diagnósticos[1].

La monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) y la automedida domiciliaria de la presión arterial (AMPA) constituyen las principales herramientas de evaluación extraclínica. El elevado valor pronóstico de la MAPA lo convierte en la técnica de referencia para el diagnóstico inicial. La AMPA es una técnica accesible y útil para el seguimiento a largo plazo.

Las guías europeas establecen como criterios diagnósticos de HTA en MAPA una media ≥130/80 mmHg en 24 horas, ≥135/85 mmHg en periodo diurno o ≥120/70 mmHg en periodo nocturno. En AMPA, el punto de corte diagnóstico es una media ≥135/85 mmHg[2]. La interpretación de estos valores debe realizarse siempre en el contexto clínico global del paciente.

El MAPA permite además clasificar el patrón circadiano de la PA según el porcentaje de descenso nocturno respecto a la media diurna, calculado como el descenso relativo porcentual entre ambos periodos[3]. Se distinguen varios patrones: el patrón dipper, caracterizado por un descenso nocturno fisiológico del 10–20%; el patrón non-dipper, con descenso inferior al 10%, asociado a mayor riesgo cardiovascular y renal; el patrón riser o reverse dipper, definido por un incremento nocturno de la PA y relacionado con peor pronóstico; y el patrón extreme dipper, con descenso superior al 20%, que en algunos estudios se ha vinculado a mayor riesgo de eventos isquémicos[4].

En la práctica clínica, el MAPA es preferible para el diagnóstico inicial y en situaciones de discordancia entre las cifras clínicas y extraclínicas, mientras que la AMPA resulta idónea para el seguimiento habitual y el ajuste terapéutico. La integración sistemática de ambas estrategias en la práctica clínica permite una evaluación más precisa del control tensional, una mejor caracterización de la variabilidad de la PA y una adecuada estratificación del riesgo cardiovascular, contribuyendo así a un manejo más individualizado y de mayor calidad de la HTA.

 

Referencias

 

  1. O’Brien E, Parati G, Stergiou G, Asmar R, Beilin L, Bilo G, et al. European Society of Hypertension position paper on ambulatory blood pressure monitoring. Hypertension. 2018;71(6):e1-e31.
  2. Stergiou GS, Palatini P, Asmar R, Ioannidis JP, Kollias A, Lacy P, et al. European Society of Hypertension practice guideline for office and out-of-office blood pressure measurement. J Hypertens. 2021;39(7):1293-1302.
  3. Parati G, Ochoa JE, Lombardi C, Bilo G. Assessment and management of blood-pressure variability. Hypertension. 2014;64(6):1358-1366.
  4. Rothwell PM, Howard SC, Dolan E, O’Brien E, Dobson JE, Dahlöf B, et al. Prognostic significance of visit-to-visit variability, maximum systolic blood pressure, and episodic hypertension. Lancet. 2010;375(9718):895-905.

Introducción

La medición de la presión arterial (PA) fuera de la consulta constituye un elemento clave en las consultas de atención primaria (AP) de cara a un adecuado cribado, diagnóstico y seguimiento de la hipertensión arterial (HTA). El empleo de herramientas como la medición ambulatoria de la PA (MAPA) y la automedición domiciliaria (AMPA) permite detectar importantes hallazgos como la hipertensión de bata blanca o la hipertensión enmascarada, ambas con implicaciones pronósticas y terapéuticas específicas 1,2. Las actuales guías europeas y americanas coinciden en mostrar que un importante porcentaje de pacientes clasificados como normotensos o mal controlados en consulta presentan perfiles tensionales distintos cuando se evalúan en condiciones de vida real 1-3.

La variabilidad tensional, definida como las fluctuaciones de la PA a corto, medio y largo plazo, adquiere un papel fundamental dada su asociación independiente con la lesión de órgano diana y los eventos cardiovasculares (ECV) 4. La variabilidad tensional evaluada mediante MAPA se relaciona con la aparición de ECV (cardiopatía isquémica, accidente cerebrovascular) además de marcadores subclínicos de lesión de órgano diana (hipertrofia ventricular izquierda, deterioro de la función renal), reforzando su valor como marcador pronóstico 4. Por ello, la puesta en práctica en AP de técnicas como la AMPA y, sobre todo, la MAPA otorgan una información pronóstica que no puede obtenerse mediante la medición aislada de la PA en consulta.

 

MAPA y AMPA: ventajas, limitaciones y papel en atención primaria

La MAPA de 24 horas es considerada la técnica de elección para la evaluación de la PA fuera de la consulta, especialmente en el diagnóstico inicial del paciente con HTA 1,2. Otorga información sobre la PA tanto diurna como nocturna, el patrón circadiano, la variabilidad tensional durante el día y la carga tensional, aspectos estrechamente relacionados con el pronóstico cardiovascular y que no pueden detectarse con la AMPA 5. La PA nocturna medida por MAPA ha demostrado ser un predictor más potente de ECV que la PA diurna o la medida en consulta 1,2. Por ello, la detección de patrones nocturnos alterados, como el perfil non-dipper (ausencia del descenso fisiológico nocturno de la PA) persistente o el patrón riser (aumento nocturno de la PA), se asocia con un mayor riesgo de ECV, enfermedad renal crónica y mortalidad cardiovascular 2.

En las consultas de AP, la MAPA resulta especialmente útil en situaciones frecuentes como la sospecha de HTA de bata blanca, HTA enmascarada, HTA resistente aparente o la discordancia entre las cifras de PA presentadas en consulta y la evolución clínica 1,3. Sin embargo, pese a su aplicabilidad tan relevante, la principal limitación no reside en la técnica, sino en la interpretación, ya que en ocasiones se ignora el patrón circadiano, la variabilidad tensional y la calidad del registro 6. Además de ello, otra barrera que dificulta la implementación de la MAPA en AP es la ausencia de circuitos organizativos que faciliten su solicitud, interpretación e integración en la práctica clínica 7. Por ello, la formación en MAPA de los médicos de AP es prioritaria, ya que permite obtener una visión completa de la evolución tensional de los pacientes, facilitando un manejo más individualizado y ajustado a su riesgo cardiovascular.

La AMPA representa una herramienta complementaria de gran valor en AP, especialmente para el seguimiento a medio y largo plazo de los pacientes con HTA, dada su accesibilidad, su bajo coste y una buena aceptabilidad 8. Además de ello, empodera al paciente en la consecución de objetivos y mejora la adherencia terapéutica.

Los dispositivos actuales de AMPA que están validados, en comparación con los previos, presentan algunos beneficios, como el almacenamiento de series largas de datos, promedios automáticos fiables, detección de irregularidades, evaluación de la variabilidad durante el día y conectividad y telemonitorización 9. Sin embargo, aunque la monitorización de la PA permite mejorar la inercia clínica, la adherencia y la detección de pacientes con verdadera hipertensión resistente 10, en ningún caso sustituye la importante labor de la MAPA dado que no proporciona información sobre el periodo nocturno, el patrón circadiano o la variabilidad tensional.

En la práctica clínica de AP, la combinación entre MAPA y AMPA permite optimizar el diagnóstico inicial, mejorar la evaluación del control tensional y detectar patrones de variabilidad clínicamente relevantes para mejorar el control de los factores de riesgo y disminuir el riesgo de ECV (Figura 1).

 

 

Figura 1. Algoritmo de utilización de MAPA y AMPA para el diagnóstico y seguimiento de la HTA en AP. Modificado a partir de citas bibliográficas número 1,2 y 3.

Valores diagnósticos e interpretación según guías actuales

Tanto las guías europeas sobre el manejo de la HTA 1,2 como las guías americanas 3 coinciden en los umbrales diagnósticos de HTA mediante AMPA y MAPA. Se define como diagnóstico de HTA una PA media domiciliaria mediante AMPA ≥135/85 mmHg, una PA media en MAPA de 24 horas ≥130/80 mmHg o una PA nocturna en MAPA ≥120/70 mmHg 1-3. Dichas guías insisten en que la interpretación de los resultados debe ir más allá de los valores medios, siendo prioritario el análisis del patrón circadiano y la variabilidad tensional, dada su relación con el pronóstico cardiovascular. Esta aplicación en AP permitiría identificar pacientes aparentemente controlados en consulta con un perfil de riesgo elevado, favoreciendo ajustes terapéuticos más precoces y un seguimiento más estrecho de los pacientes para evitar complicaciones o posibles ECV futuros.

Conclusiones y mensajes clave

La medición de la PA fuera de la consulta mediante MAPA y AMPA constituye un pilar fundamental para lograr un abordaje eficiente y eficaz de la HTA en AP. La MAPA aporta un alto valor diagnóstico y pronóstico, especialmente en el diagnóstico inicial y mostrando la variabilidad tensional durante el sueño y la vigilia, mientras que la AMPA constituye una excelente herramienta para facilitar el seguimiento continuado además de empoderar al paciente en el cumplimiento terapéutico. La variabilidad tensional no solo conlleva un mayor riesgo cardiovascular global, sino que ofrece información relevante para optimizar el tratamiento antihipertensivo, permitiendo identificar problemas de adherencia o mal control nocturno que no se evidencian con la medición de la PA media. Por ello, la correcta utilización e interpretación tanto de AMPA como MAPA refuerza el papel de AP como eje central en el diagnóstico preciso, la estratificación del riesgo cardiovascular y el manejo individualizado del paciente con HTA.

 

Referencias

 

  1. Mancia G, Kreutz R, Brunström M, Burnier M, Grassi G, Januszewicz A, et al. 2023 ESH Guidelines for the management of arterial hypertension The Task Force for the management of arterial hypertension of the European Society of Hypertension: Endorsed by the International Society of Hypertension (ISH) and the European Renal Association (ERA). J Hypertens. 2023;41(12):1874-2071. 
  2. McEvoy JW, McCarthy CP, Bruno RM, Brouwers S, Canavan MD, Ceconi C, et al. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. Eur Heart J. 2024;45(38):3912-4018. 
  3. Jones DW, Ferdinand KC, Taler SJ, Johnson HM, Shimbo D, Abdalla M, et al. 2025 AHA/ACC/AANP/AAPA/ABC/ACCP/ACPM/AGS/AMA/ASPC/NMA/PCNA/SGIM Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation and Management of High Blood Pressure in Adults: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. Hypertension. 2025;82(10):e212-e316. 
  4. Parati G, Stergiou GS, Bilo G, Kollias A, Pengo M, Ochoa JE, et al. Home blood pressure monitoring: methodology, clinical relevance and practical application: a 2021 position paper by the Working Group on Blood Pressure Monitoring and Cardiovascular Variability of the European Society of Hypertension. J Hypertens. 2021;39(9):1742-1767. 
  5. Huang QF, Yang WY, Asayama K, Zhang ZY, Thijs L, Li Y, et al. Ambulatory Blood Pressure Monitoring to Diagnose and Manage Hypertension. Hypertension. 2021;77(2):254-264. 
  6. Divisón Garrote JA, Turégano-Yedro M, Juárez-Gonzálvez P, Pallarés-Carratalá V. More shadows than lights in the blood pressure measurement method? Pol Arch Intern Med. 2024;134(5):16762. 
  7. Kronish IM, Hughes C, Quispe K, Viera AJ. Implementing Ambulatory Blood Pressure Monitoring in Primary Care Practice. Fam Pract Manag. 2020;27(3):19-25. 
  8. Liu J, Brettler J, Ramirez UA, Walsh S, Sangapalaarachchi D, Narita K, et al. Home Blood Pressure Monitoring. Am J Hypertens. 2025;38(4):193-202. 
  9. Divisón-Garrote JA, Juárez Gonzálvez P, Turégano-Yedro M, Pallarés-Carratalá V. Home blood pressure monitoring devices: what extra value do they bring? Expert Rev Med Devices. 2024;21(7):555-557. 
  10. Kim HM, Shin J. Role of home blood pressure monitoring in resistant hypertension. Clin Hypertens. 2023;29(1):2.